La Ciudad fue sede de la primera Escuela de Resiliencia de Latinoamérica

El intendente José Corral encabezó la apertura oficial de este espacio de capacitación que congregó a representantes de 21 ciudades de seis países latinoamericanos que llegaron a Santa Fe para capacitarse en la materia. La iniciativa es parte de la Estrategia de Resiliencia de la Ciudad y se enmarca en un acuerdo de cooperación entre Mercociudades y 100 Ciudades Resilientes, programa impulsado por la Fundación Rockefeller. “Compartir este enfoque de resiliencia nos parece muy interesante para pensar el desarrollo y establecer prioridades, buscando estar mejor preparados, siendo más competitivos, y logrando ciudades más inclusivas”, señaló el mandatario local

La ciudad de Santa Fe fue sede de la primera Escuela de Resiliencia de Latinoamérica. Representantes de gobiernos locales de 21 de países como Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia y Argentina arribaron a la capital santafesina para capacitarse en la materia a partir de esta innovadora iniciativa que es parte de la Estrategia de Resiliencia de la Ciudad. La actividad se enmarca en un acuerdo de cooperación entre Mercociudades y 100 Ciudades Resilientes (100RC), programa impulsado por la Fundación Rockefeller. En el primer ciclo de capacitación, que se llevó a cabo el 26 y 27 de octubre, se abordó la gestión local del riesgo de desastre y la implementación del Marco de Sendai. El pasado jueves por la mañana, el intendente José Corral encabezó la apertura oficial de este ciclo en uno de los salones del Hotel UNL-ATE. Lo hizo acompañado por la Directora de Resiliencia y secretaria de Comunicación y Desarrollo Estratégico de la Ciudad, Andrea Valsagna; el director de Estrategias de 100RC, Braulio Morera; el secretario General del Municipio, Carlos Pereira; y Jorge Rodríguez, de la Secretaría Técnica Permanente de Mercociudades. Cabe señalar que las jornadas contaron con la participación de representantes de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral y de la Dirección Nacional de Planificación Estratégica Territorial de la República Argentina.

Ciudad resiliente
Luego de dar la bienvenida a los participantes, el Intendente contó como la ubicación de la ciudad de Santa Fe, “que tiene ese privilegio de estar en un lugar rodeada de agua dulce, un recurso extraordinario e indispensable para la vida, además de su valor paisajístico; cuando se combina con malas decisiones puede ser la causa de muchas dificultades. Eso es lo que ocurrió en Santa Fe, en su historia, pero fundamentalmente en el 2003 con una inundación por la crecida del Río Salado y luego por lluvias en el 2007, que abarcaron el mismo territorio”.
A partir de esas malas experiencias, José Corral indicó que “a fines de 2007 decidimos hacer las cosas de otra manera, no sólo tratando de resolver de manera organizada la emergencia, sino ver cómo estar mejor preparados”. En ese sentido recordó que a partir del trabajo con especialistas “comprendimos que hay que preguntarse cómo se desarrolla y crece la ciudad a partir de una mirada holística, incorporando a ese desarrollo los riesgos, no sólo los más claros como las inundaciones en nuestro caso, sino también, esas problemática crónicas que tenemos las ciudades, que en América Latina coinciden en los asentamientos irregulares, y que son la pobreza, la violencia, la falta de oportunidades. Esa mirada holística y más integral es lo que se llama el enfoque de resiliencia”, argumentó el mandatario.
Más adelante, consideró que compartir lo vivido “seguramente permite ahorrar tiempo y camino, pero además, aprender. En este sentido Mercociudades, es en nuestra región la red más importante y la que trabaja de manera colaborativa, por eso compartir este enfoque de resiliencia nos parece muy interesante para pensar el desarrollo de las ciudades, y fue lo que propusimos hace unos meses cuando se realizó la cumbre aquí en Santa Fe”. Finalmente, invitó a preguntarse “qué sentido práctico tiene esto de pensar con este enfoque, que significa un esfuerzo concreto, que permite ordenar los proyectos de la ciudad y establecer prioridades, buscando estar mejor preparados, siendo más competitivos, y logrando ciudades más inclusivas”.

Experiencia
Luego, la directora de Resiliencia, Andrea Valsagna, sostuvo: “Estamos muy contentos de poner en marcha la primera capacitación de la Escuela de Resiliencia, una iniciativa que nos propusimos desde Santa Fe, junto con la Fundación Rokfeller y el Programa 100 Ciudades Resilientes, y la red de Mercociudades. Hoy nos visitan 21 ciudades de distintos lugares de Sudamérica, como La Paz, Asunción, Río de Janeiro, Montevideo, y muchas ciudades de Argentina y Chile”.
En esa línea, la funcionaria señaló que la capacitación apunta a que “otras ciudades incorporen estrategias de resiliencia en la políticas de gestión local. En estas jornadas vamos a compartir la experiencia de Santa Fe en prevención de inundaciones y gestión de riesgo, pero sobre todo este nuevo enfoque que estamos incorporando de desarrollo de resiliencia en las ciudades, que es esa capacidad para enfrentar desafíos y crecer. Se trata no solamente de superar situaciones críticas, sino desarrollar estrategias que nos permitan estar mejor preparados para diversas situaciones”, argumentó Andrea Valsagna.

Intercambio
Por su parte, el director de Estrategias de 100RC, Braulio Morera, valoró el hecho de trabajar con ciudades del Cono Sur como Buenos Aires, Montevideo, Santa Fe. Aquí se ha hecho un muy buen trabajo en la protección de la vida y en comenzar a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Creemos que esa es una experiencia muy valiosa y nosotros también queremos aprender de ellos”.
En tal sentido, resaltó al intercambio como uno de los aportes fundamentales de la Escuela de Resiliencia. “Esto no es solo para aprender de Santa Fe, sino que con todos los participantes, aprendamos de cada una de nuestras experiencias, porque eso es el valor fundamental que tienen estos intercambios, que la idea que surge en Montevideo pueda ser utilizada acá, y las de acá puedan ser útiles en Puerto Mont, en Chile”, mencionó como ejemplo.

Liderazgo
En consonancia, Jorge Rodríguez, de la Secretaría Técnica Permanente de Mercociudades, señaló que “para nosotros también es una oportunidad de trabajar en conjunto con el liderazgo de Santa Fe en estas temática. Fue a partir de la cumbre de Mercociudades que tuvimos el año pasado en esta ciudad, donde se propuso trabajar el tema de ciudades y sociedades resilientes, algo muy vigente hoy en América Latina”. Finalmente, sostuvo que así como “Santa Fe ha desarrollado un proceso que hoy la pone en un sitial de liderazgo en la región, eso también es una responsabilidad, porque tienen que acompañar a otras ciudades de la región a que transiten por ese camino”.

El evento

El primer ciclo de la Escuela de Resiliencia fue una experiencia integral, la cual incluyó instancias de capacitación, visita de la ciudad y mesas de trabajo. Las presentaciones estuvieron a cargo de diversos expertos vinculados a la Gestión de Riesgo Hídrico en Santa Fe, el tema escogido para profundizar en el enfoque de resiliencia urbana. Eduardo Aguirre Madariaga, promotor de UNISDR y Ex Director de Gestión de Riesgos de la Municipalidad de Santa Fe, expuso sobre la Gestión de Riesgo como política de Estado y eje transversal en todas las áreas de gestión. Mauro Cosachov, actual Director de Gestión de Riesgo de la ciudad de Santa Fe, expuso sobre cómo la ciudad se prepara y actúa en casos de impactos hídricos mediante el plan de contingencia, los protocolos de actuación, el Centro de Operaciones, y la labor del Centro de Operaciones y Brigada de Emergencias Municipal (COBEM). Finalmente, Andrea Valsagna presentó la Estrategia de Resiliencia de Santa Fe en el marco de su participación en la red 100 Resilient Cities.

La recorrida por la ciudad, como primera parte de la actividad participativa Living Lab, tuvo por fin presentar a los participantes los desafíos hídricos y algunas herramientas de abordaje de los mismos. Así, se recorrió parte de la Ruta del Agua, con una parada en la estación de bombeo 4 sobre el Río Salado y visita guiada por los reservorios del oeste de la ciudad, el Jardín Municipal Barranquitas y el primer Edificio NIDO sede de la Escuela de Trabajo de la ciudad. En todas las paradas, hubo funcionarios municipales que se encargaron de recibir a los participantes y exponer sobre el funcionamiento de las infraestructuras y equipamientos urbanos visitados.

Finalmente, y como segunda parte del Living Lab, se llevaron adelante mesas de trabajo con los participantes, donde, siguiendo una metodología específica y diseñada por la Oficina de Resiliencia de la ciudad, se abordó un problema real de la ciudad en torno a la relocalización de familias que habitan zonas de riesgo hídrico.

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