Sistema de protección contra inundaciones

La ciudad cuenta con un sistema de terraplenes de defensa ante la crecida de los ríos. Se construyen de manera paralela a la costa y buscan evitar que las crecidas afecten las zonas más bajas. Esta obra se complementa con medidas que permiten evacuar el agua de lluvia afuera de los terraplenes. Los reservorios acumulan el agua que viene del sistema de drenaje urbano, y que se extrae por gravedad a través de compuertas o con bombas.


Funcionamiento de las bombas

Las bombas se activan cuando el nivel del reservorio alcanza determinada altura. Algunas están automatizadas y otras deben activarse con operarios municipales. Las bombas succionan el agua para ser trasladada por cañerías que atraviesan el terraplén y corre por cuencos de descarga hacia la zona de bañados del río.
El Municipio cuenta con puntos de bombeo móvil, que son lugares establecidos donde se instalan equipos móviles para extraer el agua cuando se dan lluvias de mediana o alta intensidad, y se requiere un refuerzo.  Más de 150 bombas, entre fijas y móviles, se encuentran  distribuidas en más de 50 puntos de bombeo de la ciudad. Se utilizan actualmente para evacuar los excedentes pluviales.
Desde los reservorios, el agua es evacuada al río a través de las Estaciones de Bombeo, que son plantas equipadas para extraer el agua de la ciudad hacia fuera de los terraplenes mediante electrobombas o motobombas; y que cuentan también con compuertas de descarga por gravedad que son abiertas cuando los ríos están bajos y cerradas cuando crecen.

 

- ¿Cómo escurre el agua de lluvia?

El agua de lluvia escurre por las bocas de tormenta a los conductos secundarios, luego a los primarios y finalmente a los troncales. Continúa su recorrido hacia los reservorios y, por los canales de acceso, ingresa a las estaciones de bombeo. En las estaciones de bombeo el agua es succionada por las electrobombas o motobombas, según se necesite. Finalmente es trasladada por cañerías que atraviesan el terraplén de defensa y corre por cuencos de descarga hacia la zona de bañados del río. Actualmente se encuentran las compuertas de todos los desagües cerradas para evitar que el agua de la Setúbal y del río ingrese a la ciudad. El escurrimiento es más lento y provoca anegamientos temporales en lugares que antes no presentaban inconvenientes.