Día Mundial contra la Hepatitis – 28 de julio

Las hepatitis virales —un grupo de enfermedades infecciosas que comprende las hepatitis A, B, C, D y E— afecta a cientos de millones de personas del mundo entero, pues provoca hepatopatías agudas y crónicas y causan la muerte de cerca de 1,5 millones de personas cada año (sobre todo las hepatitis B y C). Esas infecciones se pueden prevenir, pero la mayoría de las personas no sabe cómo.

En mayo de 2014, los delegados de 194 gobiernos adoptaron durante la Asamblea Mundial de la Salud una resolución destinada a promover la acción mundial para prevenir, diagnosticar y tratar la hepatitis viral, y todos los años la OMS y sus asociados instan a los formuladores de políticas, los trabajadores sanitarios y el público en general a que actúen ya para prevenir las infecciones y las muertes provocadas por el virus de la hepatitis.

Con ocasión del Día Mundial contra la Hepatitis se celebrarán eventos dedicados a la prevención de la hepatitis B y la hepatitis C en todo el mundo.

La fecha para la conmemoración del Día Mundial de la Hepatitis se eligió en honor del Profesor Baruch Samuel Blumberg, Premio Nobel, nacido un 28 de julio, que descubrió el virus de la hepatitis B y desarrolló la primera vacuna contra él.

En el DMH 2017 se propone reforzar la dinámica de trabajo entre todos los sectores de la población y acelerar el progreso hacia el objetivo final de conseguir la eliminación antes del 2030.

“Elimine la Hepatitis” es una simple llamada a la acción en la que puede participar todo el mundo. Para conseguir la eliminación, es necesario conseguir una mayor concienciación, así como aumentar el diagnóstico y las intervenciones clave, tales como la vacunación universal, la seguridad de la sangre y las inyecciones, la reducción de los daños y el tratamiento. Esto significa que cada actividad que se ocupa de la hepatitis viral supone un paso hacia su eliminación, incluso desde la prevención y promoción de la salud.

Datos relevantes

HEPATITIS B
Se incorporó al calendario nacional en el año 2000 a menores de un año, en el 2003 a los 11 años para iniciar o completar esquema y en 2012 para población en general, sobre todo adultos.

La Red de Unidades Centinela de Hepatitis que opera en el país reporta que, de los 1.692 casos de hepatitis notificados entre los años 2007 y 2010, 465 eran casos de hepatitis B, de los cuales el 70% eran varones. Entre ellos, la mayor cantidad de diagnósticos se produjeron en el intervalo de  25  a  34  años.  A su vez, se registraron 307 casos de hepatitis B crónica, de los cuales el 58% eran varones con un rango de edad más heterogéneo. La vacunación para VHB se incorporó en los planes nacionales para los recién nacidos durante el año 2000.  Posteriormente, durante el 2003 se dispuso la inmunización de los preadolescentes y finalmente a partir de mediados del 2012 el PRONACEI recomienda la inmunización universal de todos los adolescentes y adultos. Sin embargo, dada su reciente implementación, la mayor parte de la población adulta no se encuentra aún inmunizada.

 

HEPATITIS A
Se incorporó en junio del 2005 al calendario nacional de vacunación. Hasta los primeros años de la década del 2000, la infección por el virus de la hepatitis A (VHA) en la Argentina era considerada endémica, aunque con una distribución muy heterogénea a lo largo del país. En ese contexto, el fenómeno llegó a su máxima expresión durante los años 2003 y 2004, con tasas a nivel nacional de 106 y 113 casos por 100 mil habitantes, respectivamente. El alto impacto de la enfermedad en la tasa de morbimortalidad llevó a que, en junio de 2005, se decidiera incorporar la vacuna contra el VHA en el Calendario Nacional de Inmunizaciones, con una dosis única al año de  edad.  A  partir  de  entonces,  la  cobertura  de vacunación  fue  incrementándose  paulatinamente,  hasta  ubicarse a nivel nacional por encima del 95% desde el año 2008. A partir de entonces se comenzó a registrar un descenso inmediato de los casos sospechosos notificados observándose una caída en las tasas desde 68,6 (2005) hasta 1,4 por 100.000 habitantes en el año 2012.

 

Sífilis y VIH
Según estimaciones de OMS, más de 340 millones de hombres y mujeres de entre 15 y 49 años de todo el mundo contraen cada año alguna de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más comunes. El riesgo de contraer hepatitis por esta vía se suma al de otras enfermedades que ponen en riesgo la salud pública e individual.

En lo que refiere a la sífilis, si bien la incidencia de esta enfermedad disminuyó en  los  años  40  –luego  del  descubrimiento  de  la  penicilina–  y  también  entre  1990  y  2000  –probablemente  debido  a  la  promoción  de  prácticas  seguras  para la prevención de la transmisión del VIH– volvió a aumentar entre los años 2001 y 2006. En este contexto se estima también que cada año un millón de embarazadas tienen sífilis, con consecuencias para sus bebés.

Las úlceras genitales (chancros) producidas por la sífilis hacen que sea más fácil contraer la infección por el VIH y transmitirla por vía sexual. Se calcula que el riesgo de contraer la infección por el VIH es 2 a 5 veces mayor cuando la persona expuesta al virus tiene sífilis. El tener otras ITS también puede ser un factor importante para predecir una posible infección por el VIH, ya que las ETS son un marcador de las conductas asociadas a la transmisión del VIH.

 

 

Fuente: PRONACEI, Ministerio de Salud de la Nación, OMS.

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