24 de marzo: Día mundial de la Tuberculosis

La tuberculosis (TBC) es una enfermedad causada por una bacteria que suele afectar a los pulmones. Desde hace más de seis décadas existe un tratamiento eficaz contra esta enfermedad, pero aún así sigue siendo una de las principales causas de muerte por enfermedades infecciosas en el mundo. 

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 24 de marzo Día Mundial de la Tuberculosis. En esa fecha, en 1882, Robert Koch anunció al mundo el descubrimiento de la bacteria responsable de la infección, la Mycobacterium Tuberculosis. El lema utilizado por la Organización Mundial de la Salud para este año es “Líderes para un mundo libre de tuberculosis”. La campaña se centra en la construcción de un compromiso para terminar con la tuberculosis; no solo a nivel político con los Jefes de Estado sino a todos los niveles desde los gobernadores,  intendentes, líderes comunitarios hasta las personas afectadas con la enfermedad; así también defensores de la sociedad civil, trabajadores de salud, doctores o enfermeras, organizaciones no gubernamentales y otros socios.

En nuestro país, la tuberculosis continúa siendo un problema de salud pública. Durante el año 2016 se  notificaron 11.560 casos y la tasa aumentó respecto a 2015: de 24,9 a 26,5 por 100.000 habitantes. El año pasado en la provincia de Santa Fe se detectaron 569 casos, la mayoría de los pacientes se concentran en el Gran Rosario (331
nuevos pacientes en el 2017) y en la Ciudad de Santa Fe se confirmó la enfermedad en 90 personas, de acuerdo a las estadísticas del Programa de Control de Enfermedades Respiratorias y Tuberculosis del Ministerio de Salud de Santa Fe.

Conociendo la enfermedad
La tuberculosis se transmite por el aire a través las gotas que una persona enferma y sin tratamiento elimina al toser o estornudar. Para que se produzca el contagio el contacto con la persona enferma debe ser diario y cercano. Basta con que otra persona inhale unos pocos bacilos para quedar infectada.
Sus principales síntomas son tos y catarro durante más de quince días, debilidad o fatiga, pérdida de peso y sudoración nocturna. Ante la presencia de cualquiera de ellos es importante solicitar el test, que se realiza a través de una baciloscopía (gratuita en hospitales públicos y centros de salud). Si este estudio da positivo se confirma la enfermedad, pero si da negativo no se descarta el diagnóstico y debe realizarse un cultivo.
La TBC afecta de manera particular a las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad (en condiciones de pobreza, hacinamiento) y a aquellas cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado. De éstas, las personas con VIH tienen entre 20 y 30 veces más probabilidades de enfermar de tuberculosis. Del mismo modo, a nivel mundial, aproximadamente un tercio de las muertes de personas con VIH fueron causadas por esta infección. En la Argentina se estima que entre el 5 y el 10% de los casos ocurren en personas con VIH.

Medidas de prevención
:: La cura de los enfermos es la principal forma de evitar la transmisión.
:: Controlar a todos los contactos de la persona que tiene tuberculosis cuando permanecen con el enfermo en un ambiente cerrado durante varias horas por día.
:: Vacunar al recién nacido con la vacuna BCG para prevenir las formas graves de tuberculosis antes de salir de la maternidad.
:: Cubrirse la boca al toser o estornudar.
:: Tanto el diagnóstico como el tratamiento son gratuitos en los centros de salud y hospitales públicos de toda la provincia.

Datos importantes
:: La Tuberculosis tiene cura, sobre todo si su detección es temprana y el tratamiento es adecuado
:: El Calendario Nacional de Vacunación contempla la dosis en el recién nacido. Es fundamental la aplicación de la vacuna BCG al nacer, como única dosis en la vida, para evitar la aparición de formas graves como meningitis por TBC. La vacuna no previene la enfermedad, sólo las formas graves en los pacientes más vulnerables como son los niños y recién nacidos.
:: Todo paciente tratado correctamente no contagia. Por ello es muy importante la consulta temprana y el diagnóstico precoz por el Centro de Salud, así como el cumplimiento total del tratamiento, que dura como mínimo 6 meses (según cada caso).

Fuentes:
Ministerio de Salud de la Nación
Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe
Organización Mundial de la Salud (OMS)
Organización Panamericana de la Salud (OPS)