Gripe

En esta etapa del año, debido al incremento de circulación de virus causantes de la gripe (influenza) es preponderante considerar los síntomas y sobre todo la forma de prevenir el contagio.
Debemos tener en cuenta que, si bien durante el 2009 se produjo una epidemia en Argentina de Influenza tipo A (un tipo de virus gripal) y que los casos originados por el mismo están en aumento esta temporada, la gripe puede estar causada por otros subtipos de virus, por lo que, lo más importante es prevenir el contagio, que para todos incluye las mismas conductas, y no alarmarse por el subtipo que nos puede afectar.

Con esto en mente, la primera línea de prevención es la vacunación de los grupos de riesgo y el correcto control de las enfermedades crónicas que puedan padecerse. (Boletín Integrado de vigilancia al 10/06/2016. Ministerio de Salud de la Nación).

¿Quiénes deben vacunarse?
Los grupos que más riesgo de complicaciones presentan a la hora de padecer una gripe son:

  • Embarazadas
  • Puérperas con menos de 6 meses del parto y/o que no hayan sido vacunadas con la vacuna de temporada (protección propia y para su bebé)
  • Adultos mayores de 65 años
  • Niños y niñas entre 6 meses y 2 años
  • Personas con enfermedades crónicas (no incluye hipertensión arterial) o que tengan comprometido su sistema de defensas. En ambos casos según prescripción médica.

El resto de las personas no incluidas, poseen mecanismos de defensas óptimos para combatir la enfermedad, por lo que no requieren la vacunación.

¿Qué síntomas presenta y cómo debo cuidarme?
Los síntomas más comunes incluyen fiebre, a veces muy elevada; sensación de cansancio y debilidad, dolor de cabeza, tos y catarro, y ocasionalmente dolor de garganta.
Lo importante en estos casos es no automedicarse, concurrir al médico y guardar reposo. Extremar las medidas de precaución, ya que es altamente contagioso.

¿Cómo se contagia?
Se transmite a través de las gotas de flush eliminadas al toser, las cuales se dispersan en el aire, y por tocar elementos con las manos luego de haber tosido en ellas o haber manipulado pañuelos descartables; así como no mantener correcta higiene de las mismas.

¿Cómo prevenirla?

  • Cumplir con las indicaciones de vacunación anuales y mantener un buen control de enfermedades de base.
  • Mantener en extremo, por la temporada, las manos limpias. En caso de disponer, utilizar jabón líquido y alcohol en gel ocasionalmente, cuando el lavado de manos no es inmediatamente posible.
  • Mantener los ambientes de la vivienda ventilados, sobre todo en los momentos en que da el sol, y lo más limpios posibles.
  • Utilizar pañuelos descartables (no de tela) y eliminarlos en tachos de basura que contengan tapa, para evitar dispersión de partículas de virus. Lavar muy bien las manos luego.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Estornudar en el ángulo del codo, no en las manos ni al aire.
  • Mantener una alimentación saludable que incluya frutas y verduras, realizar actividad física regularmente y llevar abrigo adecuado.

Gripe A

¿Cómo prevenirla?

  • Lavarse las manos en forma frecuente con agua y jabón. Si es posible, usar alcohol en gel.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Usar pañuelos descartables cuando se estornuda o tose y desecharlos en bolsas plásticas cerradas o cestos con tapa.
  • Estornudar en el ángulo del codo.
  • Evitar saludar con besos o dando la mano.
  • No compartir alimentos, mate, vasos o cubiertos.
  • Mantener especialmente limpias las mesadas de cocina, baño y objetos de uso común.
  • Comer frutas y verduras ricas en vitamina A y C (zanahoria, naranja, mandarina, lima y limón).
  • No fumar en lugares cerrados ni cerca de niños, ancianos o enfermos.
  • Evitar concurrir a eventos en espacios cerrados y que presenten aglomeración de personas.
  • Ante estados febriles mayores a 38º se debe concurrir al médico de referencia.
  • Mantener la ventilación en los lugares cerrados y favorecer la entrada del sol.

Para solicitar más información comunicarse al Ministerio de Salud de la Nación: 0800- 222 1002