Alacranes

Los escorpiones (o alacranes, son sinónimos) son animales muy antiguos, arácnidos, encontrándose en el mismo grupo zoológico que las arañas y los ácaros.

En el mundo hay entre 1500 y 2000 especies, de las cuales solamente unas 30 especies son peligrosas para los humanos. Se los encuentra tanto en zonas selváticas como en zonas desérticas, y varias especies se adaptaron perfectamente a vivir en construcciones realizadas por el hombre como edificios, túneles, tendidos subterráneos, etc.

Todos los escorpiones poseen veneno, pero sólo algunos de ellos poseen venenos que pueden provocar envenenamiento en los humanos. El último segmento de su cuerpo es una estructura llamada telson, en la que se encuentran las glándulas que producen veneno, que es inoculado a través de un aguijón que se encuentra en este segmento de su cuerpo.

Fuente: Programa Nacional de control de enfermedades zoonóticas; MSN

 

En Argentina tenemos alrededor de 60 especies de escorpiones, de las cuales sólo 4 especies son de alta importancia médica hasta el momento; pertenecen todos al género

Tityus, siendo T. trivittatus la especie de mayor importancia por distribución y número de muertes provocadas y el más frecuentemente encontrado en Santa Fe. Son también de alta importancia médica T. confluens, T. bahiensis,  y recientemente habría ingresado al país T. serrulatus.

Los venenos de estos animales poseen toxinas que provocan cuadros de envenenamiento neurotóxico, que causa un muy fuerte y agudo dolor local y altera al sistema cardiovascular, al sistema digestivo y causa otras alteraciones, que pueden llegar a provocar la muerte, siendo su envenenamiento especialmente más peligroso en niños pequeños y en personas que tengan el estado de salud comprometido (hipertensos, problemas cardíacos o respiratorios, diabéticos, ancianos, etc.). En la Argentina el envenenamiento grave en adultos sanos no es común.

Prevención

  • La mayoría de los accidentes se producen en el domicilio, por lo cual la es muy importante tomar recaudos y evitar el ingreso de los alacranes a la casa, y tener precaución en aquellos sitios donde se los puede encontrar.
  • Se deben revisar y sacudir las prendas de vestir y el calzado antes de vestir o calzar, especialmente si han quedado tiradas en el suelo. Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebe o un niño. En las patas de la cuna se pueden colocar frascos de vidrio para evitar el ascenso de los alacranes. Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes. Retirar progresivamente los elementos de su interior en lugar de introducir la mano o revolver.
  • Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de escorpiones.
  • Utilizar rejillas sanitarias o de trama adecuada o con protección sanitaria en desagües de ambientes y sanitarios.
  • Controlar las entradas y salidas de cañerías así como las aberturas y hendiduras. En puertas y ventanas conviene colocar burletes donde queden hendijas. También puede utilizarse alambre tejido (mosquitero). Hacer lo mismo con las rejillas de desagües. Revocar las paredes, reparar las grietas en pisos, paredes y techos. Controlar cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y oquedades de las paredes en los que pueden encontrarse.
  • Realizar un aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores. Efectuar un control de la basura para reducir la cantidad de insectos que sirven de alimento a escorpiones. Revisar cuidadosamente la hojarasca y los escombros y evitar juntarlos con las manos.
  • Los escorpiones pueden encontrarse en áreas rurales (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos) o urbanas (sótanos, túneles, depósitos, cámaras subterráneas) por lo cual se recomienda mantener especial cuidado cuando se examinan lugares oscuros y húmedos.
  • Pueden utilizarse aves de corral (patos, gansos, gallinas) como predadoras de los escorpiones
  • Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se usará la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado.
  • Nunca aplicar plaguicidas sin haber seguido primeramente las recomendaciones sobre los métodos de prevención en el ambiente.

¿Qué hacer ante una picadura de alacrán?

Frente a eventuales picaduras, no realizar tratamientos caseros, aplicar hielo y consultar rápidamente al médico y en lo posible (si es accesible y no conlleva riesgo) llevar el escorpión para ser identificado.

El único tratamiento específico es el uso de antiveneno, que debe utilizarse con el soporte médico adecuado para tratar las complicaciones que se producen en el envenenamiento. El antiveneno se encuentra en todos los nosocomios del país ya que tiene producción nacional; neutraliza el veneno circulante que aún no se pegó a los tejidos, de ahí la importancia de su rápida aplicación. El que no llega a ser neutralizado afecta al sistema nervioso autónomo, produciendo alteraciones en la presión sanguínea, los pulmones, el corazón y el sistema digestivo, que en conjunto con otras alteraciones pueden provocar la muerte.

Dada la gran complejidad del cuadro por envenenamiento por escorpiones, especialmente en niños pequeños, además de la aplicación del antiveneno está indicada la internación en terapia intensiva para poder tratar las complicaciones que podrían ocurrir (aún habiendo aplicado el antiveneno) de una manera adecuada. Mediante la combinación antiveneno–internación se ha reducido enormemente la mortalidad de niños con envenenamiento escorpiónico.

Fuente

Ministerio de Salud de la Nación. Programa nacional de control de enfermedades zoonóticas.
Programa Nacional de Prevención y Control de Intoxicaciones.
Dirección Nacional de Determinantes de la Salud e Investigación. 2015