Recuperando la Belgrano

El Gobierno de la Ciudad puso en marcha en diciembre de 2007 una serie de trabajos para la protección del patrimonio cultural santafesino. El ex-intendente, Mario Barletta, viajó a Buenos Aires para realizar los trámites necesarios para destrabar el proceso de adjudicación de la Estación Belgrano. En ese momento, se reunió con el ex-ministro de Planificación, Julio De Vido, donde se hizo un análisis detallado de la marcha, contramarcha y dificultades en la tramitación para la recuperación del edificio.

 

Para comenzar con los trabajos de recuperación, en marzo de 2008, Mario Barletta se reunió con Cencosud, siendo la empresa adjudicada por licitación para llevar adelante dicho proyecto. En una primera etapa, cuadrillas de empleados municipales desmalezaron el lugar, repararon la vereda sobre Bulevar y comenzaron la recuperación de la garita de los guardabarreras ubicada sobre calle Vélez Sarsfield.
Con fondos íntegramente del Gobierno de la Ciudad, y con una inversión de 326 mil pesos, el 7 de enero de 2009, se procedió a la limpieza e impermeabilización de cubiertas de planas; la limpieza general total del interior, y la reparación de los históricos lucernarios.

La recuperación de la cubierta de andenes y toda su estructura, que está en el orden de los 5.800 m2, contaron con una inversión de 660 mil pesos y fueron terminados aproximadamente en 90 días.

Para solucionar el problema de las filtraciones en el techo, se contó con un presupuesto oficial de 190 mil pesos y se comenzó con la demolición de mampostería existente en ruinas, retiro de escombros de dicha cubierta. Luego se iniciaron los trabajos de preparación de la superficie para su correcta impermeabilización, incluyendo la remoción de pintura asfáltica, dejando la superficie plana lista para recibir el recubrimiento acrílico adecuado para techos planos.

 

En abril del 2009, la Administración de Infraestructura Ferroviarias (ADIF) envió una carta documento dirigida al ex-intendente, en la que se intimaba al Gobierno de la Ciudad a abstenerse de realizar modificaciones en el histórico edificio. En la misiva, Mario Barletta, rechazó la intimación cursada.

Ante la pretensión del ADIF que el Municipio devuelva al ámbito nacional el histórico edificio, las vecinales 7 Jefes y Candioti Sur convocaron a la comunidad a unirse un “abrazo simbólico”. Más de 500 vecinos concurrieron al lugar y la iniciativa obtuvo innumerables adhesiones de diferentes entidades. Parados de frente a la estación, quienes concurrieron, sostuvieron aplausos por varios minutos, luego, entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino. El intendente Mario Barletta participó dejando plasmadas sus manos en un lienzo que fue colgado en el edificio. Además quienes participaron firmaron una planilla donde quedó asentado el apoyo que la comunidad brindaba a los trabajos que el municipio estaba llevando a cabo para poner en valor el edificio que es patrimonio histórico, cultural y social.

En el mismo mes, el Onabe (Órgano Nacional de Administra de Bienes ) al adjudicar a Cencosud, envía a la Nación el expediente para la aprobación. Una vez aprobado por la Presidencia, se comienza el camino local: la presentación del expediente en la Municipalidad y la evaluación de que ese expediente cumpla con la normativa.

Con el motivo de intercambiar opiniones sobre los pasos que se estaban dando para la puesta en valor y recuperación integral del edificio, en mayo del 2009, el ex-dirigente Mario Barletta recibió a los dirigentes de las diferentes entidades que integran el Foro para el Desarrollo de la Ciudad y la Región.

En Julio de 2010, se firmó un convenio por el cual la Administración de Infraestructuras Ferroviarias, le otorga al Gobierno de la Ciudad el predio donde se encuentra la Estación Belgrano, por diez años con la posibilidad de renovación. En octubre del mismo año, el municipio llevaba invertidos tres millones de pesos, dejando inaugurada la planta alta del edificio luego de haber restaurado el suelo de pinotea, las paredes y recuperado las aberturas.    

El trabajo diario para recuperar este espacio tan importante para los ciudadanos, tuvo como principal objetivo unirnos con nuestras raíces y su historia. En este sentido, cave mencionar que según la definición de la Unesco, del año 1982, el Patrimonio Cultural de un pueblo comprende “las obras de sus artistas, arquitectos, músicos, escritores y sabios, así como las creaciones anónimas, surgidas del alma popular, y el conjunto de valores que dan sentido a la vida, es decir, las obras materiales y no materiales que expresan la creatividad de ese pueblo; la lengua, los ritos, las creencias, los lugares y monumentos históricos, la literatura, las obras de arte y los archivos y bibliotecas”.